EL PROYECTO LEIA PARA QUE LA IA HABLE EN ESPAÑOL
Sobre este episodio
EL PROYECTO LEIA PARA QUE LA IA HABLE EN ESPAÑOL La Real Academia Española y las grandes tecnológicas del mundo llevan años trabajando juntas dentro del proyecto LEIA. Unas siglas que significan: Lengua Española e Inteligencia Artificial. Por ejemplo, Gboard, el teclado predictivo de Google, sigue desde hace tiempo las normas de la Academia. Estas sugerencias, que aparecen encima de las teclas, han sido mejoradas gracias a la sabiduría de la RAE. El resultado es que funcionan mejor, tienen más vocabulario y más matices. En el Workspace de Google ocurre lo mismo. Al escribir en Google Docs, el sistema nos señala los errores gramaticales o las faltas de concordancia según las directrices de la Docta Casa. Es importante mejorar estas herramientas para que las personas puedan usar mejor el español. Además, a finales de este año, Google lanzará una inteligencia artificial que nos permita hablar con los diferentes acentos del español en el mundo. El sistema registrará nuestra voz y podrá modularla con los diferentes ‘dejes’. Ciertos asistentes personales han dejado de emplear tantos anglicismos, siguiendo las normas de la RAE. Incluso, han creado varios tipos de juegos para acercar la enseñanza del idioma a los niños. También hay un prototipo de Telefónica que pretende ayudar a los hablantes no nativos con la polisemia del castellano. Esta inteligencia artificial analiza el contexto de una palabra y selecciona la acepción del diccionario que más se acerca a su significado. De momento ha sido entrenada con setenta mil palabras y tiene un ochenta por ciento de precisión. Lo bueno es que se puede entrenar. El lenguaje es central en la inteligencia artificial ya que los algoritmos ya no razonan con datos, sino con el lenguaje. En Microsoft ya utilizan el diccionario de la RAE en todas sus herramientas. Es una nueva unión entre las personas y la máquina, donde la segunda nos ayuda a procesar en poco tiempo una gran información para que podamos innovar e investigar. Ahora el reto es que los lenguajes de programación tengan más peso en español y menos en inglés. Es un esfuerzo de todos los hispanoparlantes. La clave está en que produzcamos este tipo de tecnología en nuestro idioma y no nos limitemos a consumirla.