PROYECTO ZOONOMÍA EL ADN DE NUESTROS PARIENTES
Sobre este episodio
PROYECTO ZOONOMÍA EL ADN DE NUESTROS PARIENTES Un perro, un gato, un salmón o un oso pardo. Un humano y una estrella de mar. Todos estos seres vivos, a priori tan diferentes, tienen un nexo en común: compartimos ancestros comunes. Unos antepasados que vivieron en los últimos 3.700 millones de años, cuando surgió la vida en la tierra. Aquellos ascendentes nos legaron su ADN, la receta con la que se crean seres vivos. A lo largo del tiempo unas cuantas réplicas de esta cadena sufrieron cambios. Y estos cambios originaron seres diferentes, nuevas especies y familias. Sin embargo, una parte invariable permaneció en aquel material genético. La que ha permitido a los científicos rastrear el inicio de la vida desde su origen. Ahora, un equipo internacional, compuesto por 150 investigadores de 50 instituciones de todo el mundo han elaborado el Proyecto Zoonomia. Es una base de datos con los genomas completos de 240 especies diferentes de mamíferos que representan el 80% de este tipo, entre los que nos incluimos. Una herramienta que sirve para comparar los cambios genéticos que se han producido en los últimos 100 millones de años. Los once informes del Proyecto Zoonomia se han publicado en la revista Science. Los estudios versan sobre lo que nos dicen los genes acerca de nuestra capacidad de hibernar, el riesgo de que una especie se extinga o la fracción de ADN común en todos los mamíferos. Estos datos ayudarán a los genetistas a descubrir qué mutaciones causan enfermedades. El primer paso de esta enorme base de datos se dio en 2006, cuando se secuenció el genoma de 29 mamíferos. Ahora se ha ampliado la muestra y la han alineado en una tarea computacional bastante costosa. Todo está escrito en ese ADN. Desde cómo las ballenas permanecieron en el mar hasta lo que provocó que nuestro cerebro se hiciese más grande. Escudriñando estas fuentes, podemos llegar a saber por qué nosotros desarrollamos ciertas enfermedades a las que otros animales parecen ser inmunes. Pero no es tan fácil como abrir un libro en busca de respuestas. Los genetistas tienen que interpretar los datos. Este trabajo es muy interesante porque otorga una cierta perspectiva en la historia evolutiva de los mamíferos. Hasta se puede extraer información molecular sobre ellos. Los expertos creen que hay un 10% del genoma humano que compartimos con el resto. Las partes que cambiaron más lentamente son las relacionadas con el desarrollo embrionario y la regulación de la expresión del ARN. Por otra parte, han otros genes que son excepcionales en determinados mamíferos, como los que nos proporcionan un tamaño cerebral más grande, en nuestro caso, o un olfato más fino o la capacidad de hibernar en otras especies. La conclusión es que los mamíferos con menos cambios genéticos en los lugares conservados de su ADN están en mayor riesgo de extinción. Otra aplicación interesante de este proyecto es que facilita la identificación de los genes relacionados con las enfermedades raras. No acaban aquí los hallazgos, otro de los artículos de este estudio demuestra que los mamíferos se diversificaron antes de la extinción masiva de los dinosaurios, hace 65 millones de años. Tradicionalmente, se pensaba que nuestros antepasados no aparecieron hasta la desaparición de estos gigantes. En definitiva, es un proyecto que permite rastrear las huellas de nuestro pasado, hasta el origen. Para hacernos comprender la evolución del genoma y el desarrollo de las enfermedades en mamíferos.