ILUSTRES ILUSTRADOS Y EL CIENTIFISMO
Sobre este episodio
ILUSTRES ILUSTRADOS Y EL CIENTIFISMO Según Steven Pinker los avances que se produjeron en este período no son logros cósmicos. Fueron el fruto de la razón humana. El resultado de la aplicación de sus principios y valores. La ilustración es el fenómeno sociocultural que surgió en el siglo 19. Aunque fue fruto de la evolución natural de la revolución científica y de la era de la razón del siglo 17. Su máximo apogeo llegaría un siglo después, en el 19, con el sistema liberal. En opinión de Pinker y otros, hay 4 ideas ilustradas que son importantes: la ciencia, el progreso, el humanismo y la confianza en la razón. Sin embargo, no hay que caer en la ilustrolatría, ya que los ilustrados fueron hombres y mujeres de su tiempo. Es decir, algunos fueron racistas, sexistas o dueños de esclavos. Con todo, el conjunto de ideas de este período derivarían en instituciones y normas fundamentales, como la libertad de expresión, la cooperación, el cosmopolitismo, la ciencia, la educación, los gobiernos democráticos, las organizaciones internacionales o los mercados. Parece extraño que hoy en día se pueda estar en contra de todo esto, pero, en ocasiones, así es. Siguen apareciendo movimientos autoritarios en lugar de democráticos, críticos con los avances científicos o nostálgicos de pasados idílicos soñados en vez de esperanzados por el futuro. Pinker demuestra, con datos, que la salud, la prosperidad, la seguridad, la paz y el conocimiento aumentaron durante esta época. Pensadores como Descartes, Spinoza, Kant, Hegel o nombres como Thomas Jefferson o Benjamin Franklin, todos ellos son figuras ilustradas. Una de sus líneas de pensamiento principal es el surgimiento de la experimentación científica y de las ciencias naturales modernas. Con la revolución científica destacan: la causa material, de qué están hechas las cosas y las causas eficientes, de dónde vienen. Sobre el pensamiento político de la Ilustración, no olvidemos la revolución francesa y la estadounidense. Que pusieron el énfasis en la libertad de las personas, en los derechos individuales, en la abolición del derecho divino de reyes, en la libertad de prensa y asamblea. La Declaración de Derechos de 1687 en los Estados Unidos es una buena prueba de esto. Kant definió la ilustración como salir de nuestro jardín de infancia intelectual. Pensaba que los humanos llevábamos demasiado tiempo siendo tutelados por las autoridades. Y debíamos aprender y actuar a partir de los términos científicos y políticos. El concilio Vaticano I condenó determinados tipos de racionalismos que emergen de la Ilustración. Si bien es cierto que los primeros científicos aprendieron matemáticas y física en universidades creadas por la Iglesia. Echando la vista atrás, en perspectiva, la Ilustración nos liberó de formas políticas opresivas. Algunas críticas hacia este movimiento se centran en que no hay que entusiasmarse con el cientifismo. La ciencia es importante, pero no debemos alejarnos de otros caminos del conocimiento: las artes, las humanidades, la poesía, la literatura o la filosofía. Igualdad y libertad son dos de los grandes valores que se pusieron de relieve en esta época. El límite sería la sobrevaloración. Sí, la ilustración ha funcionado. Pero no ha mejorado nuestro conocimiento del sentido de la vida, ni la poesía que se escribía antes, como la de Homero… Tampoco vemos las cosas con una claridad moral mayor que la de Tomás de Aquino o que Platón. Bienvenidos sean estos avances, sin sucumbir al cientifismo, y quedándonos con varias dimensiones de la vida.