LLEGA EL ROBOTAXI
Sobre este episodio
LLEGA EL ROBOTAXI • Ya hay grandes empresas ocupadas en desarrollar al robotaxi, un taxi autónomo. • La época actual en la que vivimos es la de la tecnología y aún más la de la automatización. • Una de esas tecnologías automatizadas es la robótica. • Y poco a poco los vehículos autónomos se van incluyendo dentro de esta innovación. • Con complicados superordenadores de conducción autónoma sobre ruedas, que requieren una informática de alto rendimiento y un complejo proceso de diseño. • El objetivo es que se convierta en un modo de transporte seguro. • El robotaxi puede recoger y dejar pasajeros en sus destinos sin necesidad de que haya un conductor dentro del coche. • Los conductores son la razón de los altos costes de los servicios de transporte. • Se cree que estos vehículos autónomos pueden ayudar a reducir esos costes y que el transporte de uso diario sea más asequible. • Estos modelos usan sensores que permiten crear un mapa visual de la carretera. • Incluso, algunos se refuerzan con radares, ultrasonidos o infrarrojos. • Los sistemas que son los ojos y la percepción del coche autoconducido. • Para una máquina, los datos de los sensores no son más que píxeles. • Y deben ser capaces de reconocer patrones en los píxeles, interpretarlos. • Una arquitectura definida por software y los chips de Nvidia, optimizados para redes neuronales profundas, son el núcleo de los robotaxis. • Pero no basta con instalarlos y ponerlos en marcha en la carretera. • Hay varias barreras que impiden su crecimiento: la normativa de cada lugar, la aceptación de los clientes, las limitaciones tecnológicas o el elevado coste de estos diseños. • Pese a todo, es un mercado al alza, ya que se espera que valgan 1.030 millones de dólares en 2023 y aumente hasta los 38.000 millones en 2030. • La pandemia aumentó el interés de los inversores por los coches sin conductor. • Empresas como Tesla, Lyft, Uber y Ford ya invierten en este mercado. • Como he dicho, la mayoría de ellas dependen de los chips de Nvidia. • Otro problema, con respecto a los seguros, es quién asume la culpa en caso de accidente. • Sin embargo, en china ya están apareciendo por todo el país. • El gigante tecnológico Baidu, conocido como el Google chino, es uno de los que pone a prueba este servicio. • Con sensores, radares y cámaras instaladas por todo el vehículo. • Un ordenador se encarga de la navegación. • Los últimos modelos cuestan u nos 37.000 dólares. • Una bajada de precios que allana el camino a la producción en serie. • El servicio requiere que el usuario se descargue una aplicación en su teléfono. • Desde donde indicará su ubicación y destino. • Aunque deben elegir entre una serie de paradas existentes, como las de autobús, y no cualquier lugar en concreto, de momento. • En otros sitios, Uber se ha asociado con la empresa Motional y ofrecen viajes en vehículos autónomos en Las Vegas. • Y con planes para expandir este negocio hasta Los Ángeles. • Mientras tanto, en Europa solo podemos encontrar roboshuttles. • Que son autobuses o coches que operan dentro de una ruta predefinida. • Con puntos fijos de salida y llegada y a una velocidad inferior a la de un autobús de línea. • De nuevo, la clave vuelve a estar en la legislación de cada continente. • En Estados Unidos los vehículos autónomos se rigen a nivel estatal, por lo que cada estado decide o no apostar por esta tecnología. • Una situación muy diferente a la de Europa, donde se exige el acuerdo de varios países. • Quizás, Alemania parece ser la más motivada a la hora de avanzar en la automatización de vehículos. • Más allá de las normas y las leyes, también hay una diferencia en cuanto a cómo considera cada uno la movilidad. • En Estados Unidos el 45 por ciento de la población no tiene acceso al transporte público, por lo que una gran mayoría, viaja en coches privados. • Por otro lado, Europa cuenta con una red de transporte público más amplia y no hay tanta inversión privada. • Hay que ser realista respecto a los coches autoconducidos. • La conducción es una actividad compleja y requiere realizar varias tareas a la vez. • Ser conscientes del estado de la carretera, visión del entorno, conocer las normas de tráfico, buena coordinación ojo-mano y saber reaccionar rápidamente ante un imprevisto. • Las máquinas son muy útiles para realizar una tarea específica, pero no lo son tanto cuando hacen tantas cosas a la vez. • Además, sus programas informáticos no contienen ningún pensamiento crítico o consciencia detrás de sus acciones. • Es difícil que igualen la reacción intuitiva de los humanos. • De nuevo, el problema de la seguridad es importante. • Ser los primeros implica asumir más riesgos, como ocurre en China con estos modelos. • Así que cuando lleguen aquí, si es que llegan, este modelo de negocio ya irá bastante rodado.