Los Oniromantes Intérpretes de los sueños
Sobre este episodio
Los Oniromantes Intérpretes de los sueños La Oniromancia proviene del griego, de la unión de ensueño y mancia, arte adivinatoria. Significa el arte de descifrar el significado de los sueños. Antiguamente, muchos pensaron que estos eran mensajes inspirados por una divinidad. Como vemos en los relatos bíblicos, donde los sueños son inspirados por Dios a profetas o videntes. Llegando a salvar a pueblos enteros de una catástrofe. Tal ha sido la importancia de los sueños en nuestra historia, que siguen apareciendo estudios sobre ellos de todo tipo. La figura de un descifrador o traductor de los mismos, apareció de forma temprana. En un principio lo practicaron, de forma independiente, en las cercanías de los templos. Hasta que fueron adquiriendo notoriedad, llegando a otorgarles el don de la adivinación. En Atenas, entre los siglos 2 antes de cristo y el primero después de cristo, algunos de ellos fueron empleados oficiales. La interpretación de los sueños fue una tarea sacerdotal en la mayoría del territorio Griego y durante el poderío de Roma. Al otro lado del mundo, los mayas también contaban con sus intérpretes de sueños. Quienes contaron con sus propios libros, para guiarles mejor, en su cometido. Sin duda, esas sociedades desearon saber qué les deparaba el futuro. Y colmaron el deseo de los gobernantes por conocer el mensaje que les enviaban los dioses. El poeta griego Homero creó varios personajes que ya eran conscientes de estar en un sueño. Aristóteles también reflexionó sobre este tema. Para él, un soñador podía notar que estaba dentro de un mundo irreal. A San Agustín, doctor de la iglesia y llamado Santo entre los sabios, se le atribuye el primer relato de un sueño lúcido, en una carta del año 415 después de cristo. La oniromancia es el arte de adivinar el futuro a través de los sueños. Algunas tradiciones pensaban que las pesadillas fueron causadas por demonios. Los antiguos egipcios la practicaron. Cada vez que un faraón soñaba, un elenco de sacerdotes, dedicados al dios Amun-Re, interpretaba esas imágenes. La interpretación de los sueños se remonta hasta el 5.000 antes de cristo o más. Los propios babilonios y asirios ya interpretaban su significado. Los impulsos eléctricos emitidos por el cerebro pueden medirse con un electroencefalograma. Sin embargo, este aparato no puede decir de qué trata un sueño ni describirlo. Sigmund Freud usó la interpretación de los sueños en su práctica psiquiátrica. Aunque, Carl Jung, no estuvo de acuerdo con él. Según Jung, hay un inconsciente colectivo, con un simbolismo común, que nos une a todos: el sol, las estrellas, las emociones… Desde un punto de vista neurológico, la función del sueño es una consecuencia de la actividad cerebral y orgánica. Podrían ser la manera en la que el cerebro reordena la información de un modo inconsciente. En la oniromancia tradicional se recomienda redactar un diario en donde registremos nuestros sueños, para recordarlos. Luego, podemos tratar de buscar analogías entre ellos. Los diccionarios de sueños son bastante remotos. El más antiguo conocido lo escribió Artemidoro de Éfeso, en el siglo segundo. Lo cierto es que para un oniromante, hace falta analizar cada sueño dentro del contexto de una vivencia personal. Por lo tanto, se tendrían que interpretar individualmente. Dulces sueños.