LAS TRADICIONES DE UN MONJE SHAOLIN
Sobre este episodio
LAS TRADICIONES DE UN MONJE SHAOLIN La milenaria tradición de los monjes Shaolín, se remonta a más de 1.500 años atrás. Todo empieza en la provincia de Henan, China. Y tomaron el budismo de la India más el taoísmo chino para fundirlo junto con las artes marciales. En sus templos se gestaron una buena parte de las artes marciales que conocemos en el presente. Estos monjes son conocidos por su impresionante destreza física y marcial. Ahora conozcamos cómo es su forma de vida. Su objetivo principal es el de buscar la iluminación espiritual a través de la práctica del budismo zen. Así que en su día a día siguen una estricta disciplina tanto mental como física. Ellos creen en una interconexión entre mente y cuerpo. Y pretenden alcanzar un estadio de equilibrio con estas prácticas. El Wushu es un compendio de diferentes estilos marciales. La vida de uno de estos monjes solía ser bastante austera. En un monasterio, alejados de la sociedad y sometidos a unos rigurosos horarios. Antes del amanecer, meditan y cantan los sutras. Luego, se dedican a las tareas del monasterio: su limpieza, cultivar alimentos y cuidar los jardines. El entrenamiento físico es una parte fundamental de un monje Shaolín. Pasan horas realizando kung fu, un arte marcial chino. Mediante la repetición y la disciplina, perfeccionan sus habilidades. Hasta lograr la maestría en las diferentes formas de combate. A lo largo de su historia han padecido mucho derramamiento de sangre. Por ello, tuvieron que aprender a sobrevivir. También se enfocan en su desarrollo espiritual. Meditando y estudiando los textos sagrados. Los monjes tienen un papel importante en la comunidad. Se les considera líderes espirituales y se les consulta para asuntos morales y éticos. Incluso, hacían de sanadores, empleando hierbas medicinales o técnicas de acupuntura. Su fama se extendió a lo largo de los siglos. Con el avance del mundo moderno, muchos monasterios fueron destruidos durante la Revolución Cultura en China de 1960. Los monjes fueron perseguidos. Afortunadamente, en las últimas décadas se ha reavivado el interés por sus tradiciones. Las mítica serie de Kung Fu y el no menos legendario Bruce Lee, despertaron el interés mundial por sus disciplinas. Los monjes Shaolin continúan con su forma de vida tradicional. Dedicados a la espiritualidad y al duro entrenamiento. Hoy, el monasterio de Henan recibe 2 millones de visitas al año Los Shaolin organizan exhibiciones de artes marciales, mostrando sus increíbles destrezas en distintos medios. Siguen siendo un ejemplo de autodisciplina y de búsqueda de la iluminación.