EL DINOSAURIO MÁS GRANDE DE TODOS EL ARGENTINOSAURUS
Sobre este episodio
EL DINOSAURIO MÁS GRANDE DE TODOS EL ARGENTINOSAURUS El gigantismo puede otorgar ciertas ventajas a los animales. Mayor protección ante depredadores, facilidad para acceder a los alimentos, longevidad o resistencia climática. Los saurópodos aprovecharon esta cualidad. El Argentinosaurus huinculensis es uno de los animales terrestres más grandes que caminaron por este planeta. Habitó en la actual Argentina durante el Cretácico tardío. Un período en el que surgieron algunos de los dinosaurios más impresionantes, tras millones de años de evolución. Su tamaño exacto es un tema discutido. Ya que no se han encontrado esqueletos completos de este animal. Pero, sólo su fémur es más grande que un humano adulto. Lo curioso es que descienden de pequeños dinosaurios. Sin embargo, hasta los saurópodos más pequeños eran más grandes que el resto de seres con los que convivían. El Argentinosaurus pertenece al grupo de los titanosaurios. Unos saurópodos que fueron más robustos y pesados que el resto de su especie. Las estimaciones proponen que el Argentinosaurus medía unos 40 metros de largo y pesaba casi 100 toneladas. Su cuello era largo y robusto. Y terminaba con una cabeza bastante pequeña con dientes del tamaño de unos lápices. Los emplearon como un rastrillo con el que arrancaban las hojas de los árboles. Las patas de estos dinosaurios son uno de sus aspectos más interesantes a analizar. Se adaptaron para soportar una increíble cantidad de peso a partir de ancestros bípedos. Sus dedos se agruparon formando un cilindro que seguía la longitud del resto de la pata. Esto les daba un aspecto de columnas gigantes. Se movieron entre zonas con abundante vegetación arbórea. Por bosques subtropicales de coníferas, helechos y palmeras. Estos ecosistemas contaron con ríos caudalosos que variaban con las estaciones. Lo que daba lugar a llanuras fluviales en algunos periodos. El Argentinosaurus llegaba hasta las copas de los árboles, gracias a su enorme cuello. No masticaba las hojas, sino que se las tragaba directamente. Las trituraban en los gastrolitos, una especie de piedras redondas, en su sistema digestivo. Tragaban sin masticar para luego procesarlo todo en el estómago. Lo hacían así para consumir más alimento en menos tiempo. A diferencia con los grandes mamíferos actuales, estos dinosaurios no daban a luz a una o dos crías. Las hembras se agrupaban, durante la etapa reproductiva, para poner muchos huevos. Lo más asombroso fue su ritmo de crecimiento. Los Argentinosaurus eran muy pequeños al nacer. Ya que medían en torno a un metro y pesaban unos 5 kg. Es decir, que multiplicaban su tamaño por 5 órdenes de magnitud. Todo un récord en su desarrollo. Su tamaño llegó al límite de lo biológicamente posible para un ser de sus características. Sus huesos eran como neumáticos y pesaban menos que en otros animales con las mismas dimensiones. Como eran ovíparos, podían engendrar bastante descendencia. Esto les permitió disfrutar de una alta tasa de recambio. Sin duda, es uno de los candidatos a alzarse con el título al del dinosaurio más grande. Hará falta encontrar fósiles más completos para proclamarles como los campeones.