LOS AGUJEROS BLANCOS
Sobre este episodio
LOS AGUJEROS BLANCOS Se cree que todo lo que entra dentro de un agujero negro no sale, acaba en otra dimensión. Einstein predijo su existencia mediante sus ecuaciones de la relatividad general. Sin embargo, todo lado oscuro tiene su reverso. Los agujeros blancos. El primero en estudiarlos fue Martin Kruskal, de la Universidad de Princeton, a mediados de 1950. Aunque el físico no publicó nada al respecto. Hasta que John Wheeler se dio cuenta de la importancia de los estudios de Martin y escribió un artículo sobre ello en 1960. Los agujeros blancos son las imágenes invertidas de los negros. Si uno hace una cosa, el otro efectúa la contraria. Invertido en el tiempo. El horizonte de sucesos de un agujero negro es un lugar del que no se puede salir. Por el contrario, en uno blanco, no se podría entrar. Si agujero negro se traga todo, el blanco lo expulsaría. Muchos dicen que el Big Bang pudo haber sido un agujero blanco. Donde toda la materia y energía, que existe en la actualidad, se creó de esa mega explosión. Por lo tanto, para algunos, el universo surgió de un agujero blanco. El problema es dónde los podemos encontrar. Hay quien apunta a que los destellos de rayos gamma que provienen de explosiones energéticas en galaxias distantes, son agujeros blancos. Estos son algunos de los eventos más luminosos del universo. Otros estudiosos opinan que los agujeros blancos son muy inestables. Y que, al poco de nacer, desaparecen y se convierten en uno negro. El físico teórico Carlo Rovello plantea una hipótesis curiosa. Los agujeros negros se evaporan lentamente. Y van perdiendo toda la energía que tienen acumulada en su interior, hasta desaparecer. Según Rovello, cuando llegan a un punto en el que ya no pueden contraerse más. Ya que es imposible que el espacio-tiempo se comprima en algo más pequeño… El agujero negro agonizante, se transforma en uno blanco. Para este experto, los agujeros blancos se encontrarían detrás de la misteriosa materia oscura del universo. Otra forma de verlo sería la de que ambas estructuras estarían conectadas a través de un agujero de gusano. Es decir, los agujeros blancos serían una especie de salida de los negros. Y están unidos por el agujero de gusano, que funcionaría como un puente entre espacio y tiempo. Se considera que los blancos tendrían algún tipo de impacto con las partículas de luz expulsadas. Y generarían una explosión que los convertiría en agujeros negros. En resumen, los agujeros blancos siguen siendo un gran desafío para los científicos.