LOS GIGANTES QUE POBLARON AMÉRICA ANTES DE LA LLEGADA DE COLÓN
Sobre este episodio
LOS GIGANTES QUE POBLARON AMÉRICA ANTES DE LA LLEGADA DE COLÓN La leyenda sobre los gigantes que poblaron la América prehispánica ha sido alimentada durante siglos. Bernal Díaz del Castillo fue el navegante que acompañó a Hernán Cortés en su viaje al nuevo continente. En 1519 ya se refirió a ellos en su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. Donde afirmó que hubo gigantes colosos en América. Los caciques locales les contaron que unos gigantes de exorbitante grandeza y proporciones nunca imaginadas, fueron los primeros pobladores de aquellas tierras. Incluso, le enseñaron el hueso de uno de ellos. El fémur era muy grueso y alto. Podría haber pertenecido a un hombre de algo más de siete metros de altura, escribió Díaz del Castillo. Más tarde, algunos de los periódicos más importantes del mundo informaron de excavaciones arqueológicas entre los siglos 19 y 20. Sus responsables aseguraban haber encontrado restos de humanos de entre tres y siete metros de altura. En definitiva, a hombre de una raza desconocida hasta ahora, como decía uno de esos artículos de 1912. Al parecer, la excavación tuvo lugar en una colina, junto al lago Delavan, en el estado de Wisconsin. Unos arqueólogos del colegio Beloit descubrió más de 200 montículos. Y fueron considerados un ejemplo clásico de la cultura Woodland. Una parte de la historia perteneciente a la prehistoria de América, del primer milenio antes de Cristo. Otro hallazgo informaba de 18 esqueletos gigantes con sus cráneos alargados. El cráneo parecía estirarse hacia atrás, encima de las cuencas de los ojos. Los huesos de la nariz sobresalen muy por encima de los pómulos. Las mandíbulas parecen ser largas y puntiagudas. Otras cabeceras se hacían eco de descubrimientos similares. Surgieron preguntas, como: ¿A qué raza pertenecían? ¿Cuándo se extinguieron? ¿Y son de este planeta? Ya que hubo quien fantaseo con la idea de que no pertenecían a este mundo. Un académico francés, llamado Henrion, defendió la tesis de que los hombres fueron gigantes al principio. Y fueron menguando con el trascurso de los siglos. El académico dijo haber estudiado la estatura media de sus contemporáneos. Y llegó a esta increíble conclusión: Adán medía 40 metros, Noé 34 y Abraham, 28. El prestigioso The New York Times informó de un asombroso descubrimiento en una presa de producción de energía hidroeléctrica en el río Mississippi. Eran los restos de un esqueleto, incrustado en una gigantesca roca de granito. La cabeza medía 80 cm de circunferencia, con una frente muy baja y plana en la parte superior. Los cálculos que hicieron determinaron que esa persona midió tres metros y 40 centímetros. Desde entonces, la cabecera de ese diario no dejo pasar tres años sin una nueva publicación sobre antepasados gigantes. En 1902 destacó la noticia de un extraño cementerio a 200 km de Las Vegas. Aseguraban que los esqueletos que se encontraron medían 3,6 metros de alto. Su antebrazo era de 1,2 metros de largo, detallaron. Desde la prensa de Nueva Zelanda a la del Reino Unido pasando por la de la India, Francia, Italia o Georgia… Todos han seguido hablando publicando de lo mismo. De momento, ningún estudio científico serio ha conseguido acreditar que sean ciertos. Una de las estafas más conocidas fue la del Gigante de Cardiff. Quien no fue más que el engaño de un empresario del tabaco. El creacionista George Hull. Lo hizo para dar credibilidad a lo que contaba la Biblia.