El placer susurrado de moda el ASMR
Sobre este episodio
El placer susurrado de moda el ASMR ASMR es un neologismo. Las siglas, que en inglés, hacen referencia a respuesta sensorial meridiana autónoma. Los vídeos de este tipo de contenido multiplican sus visitas en las redes sociales. Pero confunden a la población sobre la realidad de esta inusual condición. Sus consumidores dicen que les ayuda a relajarse. Aunque el ASMR no es un método de relajación. Es mucho más, una sensación que desencadena nuestro cuerpo. El ámbito de la psicología cognitiva ya ha empezado a estudiarlo en serio. En países como Estados Unidos o Gran Bretaña, hay profesionales que han publicado trabajos sobre sus efectos en nuestro cuerpo y cerebro. Se trata de una especie de cosquilleo en la parte trasera de la cabeza, que se extiende hacia abajo. Se suele producir al escuchar una voz que te susurra, cuando tocan algo con suavidad o al escuchar el sonido de alguien que se corta el pelo. Lo cierto, es que sólo un pequeño porcentaje de la población es ASMR. De manera que este contenido ha servido como punto de encuentro para todos aquellos que sienten esa sensación. Una comunidad que antes no existía. La verdad es que también hay gente que no experimenta nada viendo vídeos de ASMR y, sin embargo, pueden sentirlo en la vida cotidiana. ¿Podría llegar a convertirse en un método terapéutico? De momento parece que no puede reemplazar a ningún tipo de tratamiento. Ni psiquiátrico ni psicológico. Quizás pueda funcionar de la misma manera que se usa la música clásica en determinados contextos clínicos. Como hemos visto, se estima que solo el 14% de la población es capaz de sentir ese cosquilleo. En el presente no hay una investigación concluyente que nos dé un método fiable para detectar si una persona es ASMR. Se sabe que ese nicho de personas sufren una reducción de la frecuencia cardíaca y un incremento en la respuesta galvánica de la piel. El trabajo visto hasta ahora con imágenes cerebrales hacen sospechar de una relación con el sistema de recompensa y las emociones. Los grupos de estudio siguen siendo demasiado pequeños para establecer conclusiones. Otras investigaciones recientes tratan de encontrar relaciones entre la sinestesia y el ASMR. Podría ser que aquellas personas que pueden sentir ASMR tengan más papeletas de experimentar sinestesia. Aunque eso no significa que el primero sea una forma de sinestesia. Los miles de vídeos sobre este tema también pueden provocar rechazo. Y este fenómeno también tiene un nombre: misofonia. Se puede definir como una reacción aversiva a ciertos sonidos. Como tragar, masticar, a algunos susurros. Sin embargo, como hemos visto, algunos vídeos de ASMR pueden suscitar rechazo en personas que lo pueden experimentar. Es complejo. Depende del ambiente y del contexto personal en el que escuchamos y sentimos esas sensaciones. ¿Y vosotros? ¿Disfrutáis viendo ese contenido o no?