El triunfo de las deportivas en la moda.
Sobre este episodio
El triunfo de las deportivas en la moda. Ha sido una larga batalla…y no ha terminado. El resultado ha sido que un hombre o una mujer bien vestidos pueden combinar un traje o vestido con unas deportivas. Todo comenzó cuando el jugador de baloncesto Chuck Taylor indicó que le gustaba jugar con las Converse. El salto a calzado de calle no comenzaría a fraguarse hasta mediados de los setenta, al sur del Bronx, en Nueva York. Y a ritmo de hip hop. Michael Jordan, en los ochenta, hizo saltar esa identidad underground a fenómeno de masas. A finales de los noventa y principios del dos mil, las firmas de lujo presentaron sus diseños propios de deportivas en las pasarelas de alta costura. La pandemia añadió otro toque. Convirtiendo las deportivas, en el calzado para cualquier ocasión. Las nuevas generaciones convierten a clásicos, como las Air Jordan, en sus iconos. Volvieron algunas viejas marcas por el efecto nostalgia. El origen de este asunto se sitúa en el Bronx de los setenta. En una ciudad destruida por la crisis del petróleo del 73, los raperos inventaron una identidad para sí mismos. Con símbolos tan reconocibles como el graffitti, los vaqueros, las camisetas muy amplias y las zapatillas de deporte. Fue su forma de expresarse, de sobrevivir a un entorno de pobreza y criminalidad. Michael Jordan transformó el concepto. Las Air Jordan de 1985 llevaban demasiado negro y rojo en su diseño. Mezclaban dos colores. Los espectadores lo sabían, pero el jugador salía con ellas y aceptaba las multas de la NBA. El mensaje fue claro: él ponía las reglas. En los años ochenta, sus zapatillas fueron un símbolo de autoafirmación y rebeldía. Aunque algunos siguieran pensando que era un calzado de bandas juveniles o narcotraficantes. De pronto, grandes marcas como Adidas o Puma empezaron a vender su línea de zapatillas. Y buscaron a sus propios deportistas que ejercieran de activistas. La batalla por legalizarlas estaba en todas partes. Otro gran salto lo dio la empresa Nike. Los productores de los Ángeles de Charlie decidieron que una de sus protagonistas calzara unas Nike Senorita Cortezes. Luego llegaron los noventa con su tecnología, internet y los ordenadores. Las Reebok Pump tenían un mecanismo que inflaba la suela para hacerla más blanda. Tenías que apretar la pelota de la lengüeta. Steve Jobs o Bill Gates llevaban deportivas en el trabajo. Y marcaron una tendencia que seguirían muchos creadores tecnológicos en Silicon Valley. Ellos le dieron un impulso más para que pasaran de las calles y las canchas deportivas al ámbito del trabajo. Ahora son pocos los ámbitos en los que no se puedan llevar. En los juzgados, si eres abogado o profesional del derecho. Varios modelos de deportivas se lanzan con firmas de grandes marcas. Y las revistas de moda explican cómo combinarlas con vestidos y trajes formales. Por supuesto, ciertos modelos vintage se revenden a precios desorbitados. Ya podrás entrar en tu garito favorito con zapatillas, como dice la canción del Canto del Loco.