LLEGAN LOS ROBOTS HUMANOIDES AL HOGAR
Sobre este episodio
LLEGAN LOS ROBOTS HUMANOIDES AL HOGAR Su nombre es Figure 01. Mide 1,67 metros y pesa 60 kilos. Es capaz de caminar a un ritmo tranquilo, a unos 4 km por hora. Es un robot humanoide cuyo cerebro se basa en algoritmos generativos. En primero de los muchos que vendrán. Estarán programados para ayudarnos con las tareas cotidianas y del hogar. Y nos servirán como mayordomos, ayudantes de cocina, nos atará los cordones y hasta jugarán. Incluso empujarán la silla de ruedas del abuelo. Su precio de venta será más asequible, parecido a lo que cuesta un coche. Está programado para aprender rápido y por imitación. Le bastará con mirar y si no sabe hacer algo podrá consultarlo en Chat GPT o mediante tutoriales. Los lleva incorporados en su red neuronal. La revolución de los robots humanoides forma parte de puesta en marcha de la inteligencia artificial generativa. Las grandes compañías de Silicon Valley y otras grandes corporaciones ya apuestan por ciertos prototipos de robots humanoides. Muchos han decidido subirse al tren de Figure AI tras conocer la financiación y los nombres que andan detrás: Amazon, Microsoft, Google, Intel o Samsung, entre otros. Según su creador, estos robots se mueven en la frontera más difícil para la IA, la del mundo real. Cuando uno de ellos aprenda algo, lo compartirá con los demás a través de la inteligencia federada. Existirán miles de diferentes tipos de robots, algunos pensados para tareas únicas y otros que realicen varias cosas. Los robots humanoides han sido diseñados a nuestra imagen y semejanza. La neurociencia ha demostrado que cuanto más se parezcan a nosotros, menos nos costará aceptarlos. Aprenden, interactúan y cuentan con baterías y motores cada vez mejores. Así como su computación y los chips. Nos descargarán de los trabajos cotidianos más peligrosos o monótonos. Creen que podrían ir sustituyendo el trabajo de hasta diez millones de empleos inseguros en Estados Unidos: fábricas, almacenes, mataderos. De ahí, pasarán a los hogares y darán el salto durante la colonización de la luna y marte. Hoy en día, los salarios se llevan el 50 por ciento del Pib mundial. A medida que los androides se incorporen a campos y fábricas, el coste de la mano de obra caerá en picado. Y, con él, los precios de bienes y servicios. El coste de los robots también bajará cuando sean construidos por otros robots. A medio plazo, este avance, podría provocar una crisis laboral mundial. Pero saldremos de ella, según sus creadores. La IA terminará por resolver nuestros problemas de salud, energía o transporte. En Silicon Valley ya hay dos corrientes al respecto: doomers y boomers, los apocalípticos y los tecnooptimistas. ¿Y vosotros qué pensáis? ¿Terminarán los robots humanoides haciéndonos el café o los recados? ¿O la puñeta? El que no pueda comprar uno, lo alquilará, según sus fundadores.