CUANDO TODO ERA SAGRADO EN EL PASADO
Sobre este episodio
CUANDO TODO ERA SAGRADO EN EL PASADO No se sabe de ninguna cultura en la historia de la humanidad que no haya practicado alguna forma de religión. En la antigüedad, esta no se distinguía de lo que hoy en día llamamos mitología. Consistió en ritos regulares basados en la creencia en seres sobrenaturales. Los que habían creado el mundo y el cosmos. Y seguían vigilándolo. Solían ser entidades antropomórficas y su comportamiento revelaba los valores de una cultura. La religión, antes y ahora, se ocupa del aspecto espiritual de la condición humana. Nuestro lugar en el mundo, la vida tras la muerte, la eternidad, cómo escapar del sufrimiento… En la remota antigüedad había muchos dioses, cada uno con su área de influencia. Al igual que nadie acude a un fontanero con un perro enfermo, nadie rezaba al Dios de la guerra para que le ayudara en el amor. Si se quería ganar una batalla, se invocaba al Dios de esa especialidad. El politeísmo consiste en la adoración de muchos dioses. Mientras que el henoteísmo es adorar a un dios de muchas formas, algo poco frecuente en la antigüedad. Lo más probable es que cada cultura desarrollase sus propias creencias en seres sobrenaturales para explicar los fenómenos de la naturaleza. Como el día y la noche o las estaciones. También para entender la vida y sobrellevar el estado de incertidumbre. Lo curioso es que bastantes religiones de la antigüedad compartían patrones iguales. Aunque esas culturas nunca tuviesen contacto unas con otras. Como la existencia de varios dioses que tienen un interés en la vida de sus gentes. Un ser sobrenatural que se comunica y ordena la existencia. Y otros que surgen del primero, el más importante. Normalmente, la relación entre los humanos creados por Dios con este, requería adoración y sacrificio. Además, hay una repetición de la figura del Dios que muere y resucita. Vuelve a la vida por el bien de su pueblo. Osiris en Egipto, Krishna en la India o el dios del Maíz en Mesoamérica. Baco en Roma o Atis en Grecia. Otro aspecto a destacar es que creían en una vida tras la muerte similar a la existencia terrenal, como en Egipto y Grecia. Sin embargo, para los ancestros en Mesoamérica y Mesopotamia, era distinta. Mientras que en la India o en China la vida tras la muerte era una combinación de ambas. La visión de Pablo de la figura de Jesús, que muere para redimir a la humanidad, fue tomada de sistemas de creencias anteriores. En resumen, cualquier religión moderna sigue practicando lo mismo que en cualquier panteón egipcio de hace más de 5.000 años. Orar para tratar de no sentirnos solos con nuestros problemas, el sufrimiento y los triunfos. Y creer que la muerte no es el fin de la existencia. En resumen, no había tanta frontera. Lo que hoy sería ciencia, en el pasado tuvo que ver con lo sagrado.