Amenábar rueda una película sobre el cautiverio de Cervantes en Argel
Sobre este episodio
Amenábar rueda una película sobre el cautiverio de Cervantes en Argel Vuelve Alejandro Amenábar. En localidades como Alicante o el Castillo Fortaleza de Santa Pola, transcurre su nueva película: El cautivo. Protagonizada por lo Julio Peña junto a otros nombres consagrados de nuestro cine, como: Fernando Tejero o Miguel Rellán, por ejemplo. La historia nos traslada a 1575, donde un jovencísimo Miguel de Cervantes, herido en combate naval, fue capturado por corsarios argelinos. La película recorrerá su cautiverio en Argel y también nos dará claves sobre su pasión por contar historias. Amenábar jugará con los contrastes, desde la oscura realidad de ser preso al poder de las historias como una manera de evadirse del momento. Cervantes experimentó con todo ello y forjó su humanismo y la complejidad de su obra. Cinco años estuvo cautivo en Argel. Unos piratas corsarios capturaron la embarcación donde viajaba de regreso a España desde Nápoles. El escritor intentó escapar de allí hasta en cuatro ocasiones. Dos por tierra y dos por mar. En la segunda intentona, en 1577, acordó con su hermano, Rodrigo, ya liberado del cautiverio anterior, que esperaría a una fragata para lograr huir. Mientras, durante seis meses, Cervantes y otros catorce hombres, permanecieron ocultos en una gruta. Esta cueva aún existe en Argel. En ese lugar hay una placa de azulejos escrito en árabe y en español. Contiene el famoso texto de la historia del cautivo, que forma parte del Quijote. No se sabe mucho sobre la vida de Miguel de Cervantes. Todos sus biógrafos, desde Gregorio Mayons en 1738 hasta los más recientes, han contado con poco más que su obra para llegar a su persona. Sin embargo, sobre este episodio sí que hay algo más de información. El propio Cervantes envió un memorial al rey Felipe II, conocido como ‘información de Argel’ en 1590. Un documento que el escritor redactó tras ser liberado y volver a España. Cuando llegué cautivo y vi esta tierra, tan nombrada en el mundo, que en su seno, tantos piratas cubre, acoge y cierra…no pude al llanto detener el freno. Estos versos los escribió el propio Cervantes al desembarcar como prisionero en Argel. En esa época, estaba bajo dominio otomano. Era un nido de piratas, con más de 25.000 cristianos cautivos. Su fuente de ingresos era el secuestro organizado de personas por el Mediterráneo. Sobre todo por las costas italianas y españolas. Los dos hermanos Cervantes fueron cedidos al corsario, de origen griego, Dalí Mami. El corsario se hizo con unas cartas de recomendación firmadas por Juan de Austria sobre ellos. Donde les consideró: cautivos de rescate. Hasta que se dio cuenta de que no eran de familia pudiente y de que no podría sacar mucha tajada al solicitar un pago por su rescate. Cervantes contaba con 28 años y el cautiverio en Argel duró 5. Purgatorio en la vida, infierno puesto en el mundo, mal que no tiene segundo, estrecho donde no hay salida. Así lo describió el español en su obra: El tratado de Argel de 1582. Una experiencia que forjó la personalidad del escritor. Con todo, Cervantes se enriqueció intelectualmente a partir del contacto con la cultura musulmana. Amenábar retomará este interesante momento de su vida. Cervantes dejó una gran historia que contar, la suya. Es hora de que la conozcamos, más allá del Quijote.