La biblioteca que custodia los olores perdidos o extinguidos
Sobre este episodio
La biblioteca que custodia los olores perdidos o extinguidos Los museos nacieron para hacer perdurar el legado artístico a lo largo de la historia. Ahora, del mismo modo, un proyecto trata de preservar los aromas, fragancias y olores del pasado. Parte de investigaciones centradas en recrear los aromas de especies vegetales ya extintas. Es nuestra herencia olfativa. El olor es la impresión que recibe nuestro sistema olfativo al entrar en contacto con las moléculas desprendidas de una sustancia o de un proceso químico. De la necesidad de conservar ciertos efluvios nació el Instituto por el Patrimonio Sostenible de Reino Unido. Toda una biblioteca de olores. Primero captan un aroma en peligro de desaparecer. Identifican las moléculas volátiles que lo definen y luego lo reproducen químicamente en el laboratorio. Normalmente, interviene un perfumista profesional que reinterpreta con exactitud la composición de un olor. Estos investigadores buscan obtener la etiqueta de patrimonio inmaterial para su biblioteca de olores. También colaboran con algunos artistas y en ciudades para crear mapas olfativos. En 2001 crearon una lista con los 100 rincones de Japón que mejor olían. Y la artista Kate McLean realizó un mapa sensorial. Un proyecto que recrea mapas olfativos de algunas ciudades turísticas. Muchos estudios indican que los recuerdos que tenemos asociados a un determinado olor son los más fuertes y duraderos. Más que los que se despiertan a través de un sonido o una imagen. Los olores son procesados por el bulbo olfativo, que está conectado a la amígdala y al hipocampo. Unas áreas del cerebro vinculadas con la memoria y las emociones. Por ello, un olor nos conduce directamente a un recuerdo. Volviendo a la biblioteca de los olores, también buscan resucitar fragancias que ya no están presentes en la actualidad. A partir de pequeños fragmentos de hojas de especies extintas, intentan recrear un olor sintético parecido al original. Ellos y ellas sí que son los auténticos guardianes de las esencias.