Unción del Señor en Betania Mr. 14, int. .mp3, Dn. Samuel Rojas.
Sobre este episodio
Mar 14:3 Pero estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza. Mar 14:4 Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de perfume? Mar 14:5 Porque podía haberse vendido por más de trescientos denarios, y haberse dado a los pobres. Y murmuraban contra ella. Mar 14:6 Pero Jesús dijo: Dejadla, ¿por qué la molestáis? Buena obra me ha hecho. Mar 14:7 Siempre tendréis a los pobres con vosotros, y cuando queráis les podréis hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis. Mar 14:8 Esta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura. Mar 14:9 De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella.