Implicaciones a la victoria, el cruce del Jordán .mp3 Sergio Simoes
Sobre este episodio
El apóstol Pablo compara acertadamente la vida del genuino creyente con una batalla, leemos en Efe 6:12 “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”. Y como en toda lucha debemos conquistar algo, precisamente de eso trata el libro de Josué, de conflictos y conquistas y aunque las de Josué y el pueblo de Israel eran en la carne estas nos dejan enriquesedoras enseñanzas espirituales para nosotros hoy en día, y preguntas que responder: ¿Estamos peleando las batallas de Dios? ¿estamos conquistando los territorios que El nos ha prometido? Las conquistas espirituales solo se logran cuando comenzamos a ejercitar nuestra fe en nuestro capitán supremo Jesucristo, el Jordán estaba entre el pueblo y su objetivo obstaculizando el paso, las aguas en esa estación del año se desbordaban de tal manera que podía cuadruplcar su anchura y cause. Es por eso que Dios asume el mando y encabeza esta conquista. La presencia del Dios de los ejercitos estaba representada en el arca que iba delante de ellos, el pueblo solo debía seguir las instrucciones que Josué iba recibiendo de boca de Dios mismo. Es por eso que encontramos las instrucciones que el pueblo de Israel recibió, implicaciones que detallamos a continuación.