3 Costumbres del Señor dignas de imitar, Sergio Simoes
Sobre este episodio
Mensaje basado en Marcos 10:1; Lucas 22:39–40; Lucas 4:16 Hay hábitos que moldean la vida más de lo que pensamos. Un padre que cada mañana dedica unos minutos a orar antes de salir de casa no solo está cumpliendo una disciplina espiritual; está marcando un rumbo que, con el tiempo, influye en su carácter, en la atmósfera familiar y en su manera de enfrentar la vida. Los hábitos —buenos o malos— se convierten en senderos que pavimentan nuestro futuro espiritual. Cuando observamos los Evangelios, descubrimos que el Señor Jesús también tenía hábitos. No improvisaba su vida espiritual. En los evangelios destacan frases tales “como solía” (Marcos 10:1; Lucas 22:39) y “su costumbre” (Lucas 4:16) para mostrarnos que el Hijo de Dios vivió con patrones espirituales constantes y deliberados. Estas no son menciones casuales: son ventanas a la forma en que Cristo caminó por este mundo… para enseñarnos cómo debemos caminar nosotros. Seguidamente describiremos tres (3) costumbres del Señor Jesucristo dignas de imitar: