57. Anticonceptivos y cáncer: qué método es seguro según tu diagnóstico
Sobre este episodio
La mayoría de las pacientes en edad reproductiva diagnosticadas con cáncer nunca reciben orientación sobre anticoncepción durante su tratamiento. La Dra. Paola Mujica explica por qué esta conversación es esencial, y qué métodos son seguros según el tipo de cáncer que estés enfrentando. Anticonceptivos y cáncer: la conversación que casi nunca ocurre (y debería) En este episodio de PanOncology Talks, la Dra. Marcia Cruz Correa conversa con la Dra. Paola Mujica, ginecóloga con práctica general en Cupey, sobre un tema que impacta directamente a las pacientes de cáncer en edad reproductiva, pero que rara vez se discute abiertamente: los métodos anticonceptivos y su relación con la enfermedad. Para qué sirven realmente los anticonceptivos La Dra. Mujica explica que, aunque los métodos anticonceptivos se desarrollaron principalmente para prevenir el embarazo, hoy en día tienen otros usos importantes: regular ciclos menstruales irregulares, minimizar el dolor asociado a la menstruación, y aliviar otros síntomas específicos, dependiendo de la indicación de cada paciente. Existen distintos tipos de métodos, que la Dra. Mujica suele clasificar por niveles de efectividad —desde los menos efectivos hasta los más efectivos—, y la elección depende de factores como el historial médico de la paciente, su edad, por cuánto tiempo desea utilizar el método, y sus condiciones médicas o hábitos (como fumar). El mito del "límite de tiempo" Un mito común que la Dra. Mujica desmiente: no existe un límite de tiempo fijo para usar anticonceptivos orales. Muchas pacientes llegan pensando que después de diez años ya no pueden continuar usándolos, pero la realidad es que, mientras la paciente siga siendo candidata según su edad, condiciones médicas y hábitos, puede continuar utilizándolos sin un plazo predeterminado. ¿Qué contienen los anticonceptivos y cuál es su principal riesgo? Las pastillas anticonceptivas más utilizadas son combinadas, es decir, contienen un estrógeno (generalmente etinilestradiol, una forma sintética) junto con algún tipo de progesterona. También existen pastillas que contienen solo progesterona, indicadas para otro tipo de pacientes. El riesgo principal asociado a los anticonceptivos combinados con estrógeno es el riesgo tromboembólico: es decir, un riesgo aumentado —aunque bajo— de desarrollar coágulos en la sangre. Por eso, la evaluación de cada paciente es individual: no es lo mismo una mujer joven, de 25 o 30 años, sin condiciones médicas, que una mujer mayor de 35 años que fuma y tiene hipertensión no controlada. Esta conversación, enfatiza la Dra. Mujica, siempre debe tenerse con un especialista — no es una decisión que deba tomarse comprando el método en una farmacia o en línea sin evaluación médica. La conversación que casi nunca se tiene: anticoncepción durante el tratamiento de cáncer Uno de los momentos más reveladores del episodio es cuando la Dra. Mujica comparte un dato de un artículo reciente: la mayoría de las pacientes en edad reproductiva que reciben un diagnóstico de cáncer nunca reciben orientación sobre anticoncepción por parte de sus proveedores de salud. Esto puede derivar en embarazos no deseados que interrumpen el tratamiento oncológico, o que ocurren mientras la paciente recibe quimioterapia o inmunoterapia, con el riesgo de causar anormalidades genéticas en el feto. Para decidir el mejor método en una paciente con cáncer, se deben considerar: su edad, el tipo específico de cáncer, y si está en tratamiento activo (quimioterapia, radioterapia, o si va a someterse a cirugía). Por qué se evita el estrógeno en pacientes con cáncer Las pacientes con cáncer ya tienen, de por sí, un riesgo aumentado de desarrollar coágulos en la sangre, y ciertos tipos de quimioterapia incrementan aún más ese riesgo. Por eso, en estas pacientes generalmente se evita cualquier método anticonceptivo que contenga estrógeno, optando por alternativas de progesterona sola —ya sea oral, inyectable, o el dispositivo intrauterino (DIU) hormonal— o el DIU de cobre, que no contiene hormonas. Ejemplo: cáncer de cérvix En una paciente con cáncer de cuello uterino (cérvix), la Dra. Mujica explica que se evitan los dispositivos intrauterinos, debido al riesgo de infección o sangrado al momento de la inserción. En estos casos, la mejor alternativa suele ser una pastilla anticonceptiva oral de progesterona sola. Ejemplo: cáncer de seno En pacientes con cáncer de seno, la situación es más compleja. Además de evitar el estrógeno, hay que considerar si el tumor tiene receptores hormonales positivos —lo cual ocurre en aproximadamente el 90% de los casos de cáncer de seno, según menciona la Dra. Mujica—. Si el tumor tiene receptores de progesterona positivos, tampoco se recomienda un método sistémico de progesterona. En estos casos, la Dra. Mujica recurre a una herramienta llamada US MEC (US Medical Eligibility Criteria), disponible como aplicación, que permite buscar por condición médica y método anticonceptivo cuál es la opción más apropiada. Según esta guía, el DIU hormonal (levonorgestrel) está clasificado como categoría 3 o incluso categoría 4 (no recomendado) para pacientes con cáncer de seno, por lo que en estos casos el DIU de cobre suele ser la mejor opción disponible. "No voy a tener relaciones" no es un plan anticonceptivo La Dra. Cruz Correa comparte una situación que ha visto repetidamente en su práctica: pacientes que asumen que no necesitan anticoncepción porque "no van a tener relaciones sexuales" durante el tratamiento. Ambas especialistas coinciden en que esta conversación debe tenerse de todas formas con cualquier paciente en edad reproductiva que reciba quimioterapia o inmunoterapia, precisamente para evitar sorpresas no planificadas. ¿Los anticonceptivos causan cáncer? Hacia el cierre, la Dra. Mujica aclara un tema rodeado de mitos: en general, la asociación entre el uso de anticonceptivos orales y el desarrollo de cáncer es extremadamente baja. Sin embargo, hay dos matices importantes: No hay evidencia de que los anticonceptivos orales aumenten directamente el riesgo de cáncer de cuello uterino, pero sí pueden aumentar una condición llamada ectropión cervical (una zona con mayor inflamación en el cuello uterino), lo cual podría facilitar indirectamente que el virus del papiloma humano (VPH) se adhiera a esas células — y el VPH sí es un factor de riesgo conocido para el cáncer cervical. Existen estudios que muestran un riesgo relativo aumentado de cáncer de seno en mujeres que usan anticonceptivos combinados, pero ese riesgo regresa a su nivel base una vez la mujer deja de usar el método. La importancia de la vacuna del VPH Aprovechando el tema, la Dra. Cruz Correa destaca que la vacuna contra el VPH es la única vacuna aprobada por la FDA —con ya varias décadas de uso— que reduce el riesgo no solo de cáncer de cérvix, sino también de cáncer de vulva, anal, y de cabeza y cuello (orofaríngeo). En Puerto Rico, la adherencia a esta vacuna ha mejorado, aunque ambas especialistas coinciden en que todavía falta camino por recorrer. Un dato curioso: los adenomas hepáticos Como cierre, la Dra. Cruz Correa comparte un dato clásico de su práctica como gastroenteróloga: en mujeres que llevan muchos años usando anticonceptivos orales y presentan dolor en la parte superior derecha del abdomen, un sonograma puede revelar una masa en el hígado — que en la mayoría de los casos resulta ser un adenoma hepático, una condición benigna y no cancerosa, que generalmente no requiere tratamiento a menos que crezca considerablemente. Por este riesgo, la Dra. Cruz Correa ordena sonogramas de rutina en estas pacientes como parte de su práctica habitual. 5 Takeaways del episodio No existe un límite de tiempo fijo para usar anticonceptivos orales : mientras la paciente siga siendo candidata según su perfil médico, puede continuar usándolos sin un plazo predeterminado. La mayoría de las pacientes de cáncer en edad reproductiva no reciben orientación sobre anticoncepción , lo cual puede resultar en embarazos no deseados que interrumpen el tratamiento o exponen al feto a riesgos por la quimioterapia. En pacientes con cáncer se evita generalmente el estrógeno , debido al riesgo aumentado de coágulos en la sangre; se prefieren métodos de progesterona sola o el DIU de cobre, dependiendo del tipo de cáncer. La herramienta US MEC ayuda a los médicos a identificar el método anticonceptivo más seguro según cada condición médica , como en el caso de cáncer de seno con receptores hormonales positivos. La relación entre anticonceptivos orales y cáncer es, en general, extremadamente baja , aunque hay matices importantes a considerar según el tipo de cáncer, y la vacuna contra el VPH sigue siendo una de las herramientas más efectivas de prevención disponibles. Sigue las partes más importantes usando los capítulos: 0:00 — Bienvenida a PanOncology Talks 1:12 — ¿Qué es la ginecología? 2:25 — ¿Para qué se usan los anticonceptivos? 4:37 — Tipos de métodos y efectividad 5:55 — Mito: ¿existe un límite de tiempo? 6:52 — Composición y riesgo tromboembólico 8:27 — Anticoncepción en pacientes con cáncer 10:45 — Ejemplo: cáncer de cérvix 11:45 — Ejemplo: cáncer de seno 13:04 — DIU y la app US MEC 14:20 — Importancia de la conversación 15:20 — ¿Los anticonceptivos causan...