Tienes la vida que eliges, ¿lo sabías?
Sobre este episodio
Cuando más desorientado iba por la vida, cuando más perdido estaba, cuando más daño me hacía a mí y se lo hacía a otros, lo que más trabajo me costó entender es que aquello que sucede en nuestra vida sale de nosotros. La vida nos brinda exactamente lo mismo que nosotros le dimos , aunque en proporciones distintas: si damos mal, nos devuelve mal; si damos bien, nos devuelve bien. Esa es una realidad muy difícil de aceptar, especialmente por estas hermosas tierras de Latinoamérica, en las que le atribuimos lo que nos sucede a cualquier factor externo. El destino, los astros, las estrellas, el clima, el horóscopo, las casualidades (travesuras del universo) o un ser supremo . Somos marionetas a merced de terceros extraños e invisibles. Así lo hemos creído durante siglos porque así se ha transmitido de generación en generación durante siglos. Atribuimos aquello que nos ocurre, tanto lo positivo como lo negativo, a algo externo. Y, ¿sabes cuál es el problema? Que de esa manera menospreciamos el poder que hay dentro de cada uno de nosotros , el poder de decidir qué hacemos con nuestra vida, qué queremos.