La bendición de asumir las riendas de tu vida
Sobre este episodio
Después de tantas noches de insomnio, un día te despiertas y sientes como si hubieras vuelto a nacer. Sí, vuelves a disfrutar la luz del sol, dejas la oscuridad en el pasado y te levantas con más ganas que nunca: ¡te quieres devorar el mundo! Es, también, ese momento en el que te das cuenta de que tanto sufrimiento no tenía justificación y decides erradicarlo de tu vida. Por favor, no vayas a creer que fue algo que sucedió de la noche a la mañana, como un acto de magia o un milagro. ¡Nada más alejado de la realidad! Fue el primer paso de un largo proceso que todavía no termina, que quizás nunca termina . Fue, además, un período muy doloroso de mi vida, en el que me castigué de manera innecesaria y, lo más doloroso, frustré muchos de mis sueños.