Creciendo en Comunidad
Sobre este episodio
¿Cuántas veces hemos dicho: "La iglesia me queda lejos", "Es mi único día para descansar" o "Yo busco a Dios desde mi casa"? Aunque podemos orar y acercarnos a Dios en cualquier lugar, Su propósito nunca fue que camináramos solas. En Corintios 12:27, Pablo nos recuerda que somos el cuerpo de Cristo, y cada una es una parte importante de ese cuerpo. Así como una mano o un pie no pueden vivir separados del cuerpo, tampoco podemos crecer plenamente aisladas de la iglesia local. La iglesia no es solo asistir a una reunión una vez por semana; es una familia espiritual donde somos fortalecidas, corregidas, animadas y llamadas a servir. Dios nos diseñó para vivir en comunidad, porque juntas somos más fuertes que solas. Mujer valiente, no permitas que la comodidad o las excusas te aparten del lugar donde Dios quiere que florezcas. Tu presencia en la iglesia importa, porque eres una parte necesaria del cuerpo de Cristo