Dios nos rescató del lodo
Sobre este episodio
Esta semana ha sido de muchísimo aprendizaje para aprender a escuchar y también para saber hablar. Hoy meditaremos en el libro de Deuteronomio 4:9 : “Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos”. A veces vivimos tan rápido que se nos olvida el pasado. Olvidamos las veces que nos equivocamos y las veces que Dios nos rescató del lodo. Por eso, este versículo es un llamado a estar alerta, a cuidar nuestra alma con diligencia y a mantener fresca la memoria.