La riqueza de agradecer
Sobre este episodio
Cada día anhelamos más: más dinero, más éxito, más oportunidades. Pero en esa búsqueda constante, es fácil dejar de valorar las bendiciones que Dios ya ha puesto en nuestras manos. En Lucas 15:12 , el hijo pródigo creyó que la felicidad estaba lejos de la casa de su padre. Dejó de apreciar el amor, la protección y la provisión que ya tenía. Solo cuando lo perdió todo comprendió el verdadero valor de aquello que había despreciado. Muchas veces nos ocurre lo mismo. Pensamos que la respuesta está en otro lugar, cuando Dios ya nos ha regalado una familia, una oportunidad, una iglesia, un propósito o una relación con Él que no estamos valorando. La verdadera riqueza comienza cuando aprendemos a valorar las bendiciones que ya están en nuestras manos.