Soltar para sanar
Sobre este episodio
Génesis 42:21 nos recuerda que hay heridas que no desaparecen simplemente porque decidimos olvidarlas. Los hermanos de José habían guardado en su memoria aquello que hicieron, y con el tiempo la culpa volvió a tocar su corazón. A veces también cargamos con recuerdos, decisiones o palabras que nos lastiman. Pero Dios no quiere que vivamos prisioneras del pasado. Reconocer, arrepentirnos, perdonar y entregar nuestras cargas a Dios también es valentía. Mujer valiente, no permitas que aquello que pasó siga gobernando tu presente. Lo que te hizo llorar puede convertirse en una historia de sanidad cuando lo pones en las manos de Dios. Hoy dile al Señor: “Sana mi corazón, ayúdame a perdonar y enséñame a caminar en libertad.” Dios no quiere que vivas herida por lo que pasó; quiere levantarte para lo que viene.