Dios, Eres mi hogar.
Sobre este episodio
Un relato honesto y directo sobre la distancia, la pérdida de rumbo y el regreso a aquello que nunca nos abandona. Una invitación a recordar que no estamos solos, que incluso en medio de la tormenta hay una Presencia esperando con paciencia a que volvamos a mirar. Un mensaje para quienes sienten cansancio, vacío o desorientación y buscan recuperar la confianza, la fe y el sentido de pertenencia.