Todos tenemos una energía predeterminada.
Sobre este episodio
Esa emoción o actitud a la que volvemos sin darnos cuenta: el control, la prisa, la preocupación, el juicio… Pero también puede ser la calma, la confianza, la gratitud. La buena noticia es que no estás condenado a quedarte con esa configuración por defecto. Puedes reprogramarla . Cada vez que eliges respirar antes de reaccionar, que cambias un pensamiento negativo por uno consciente, que eliges confiar en lugar de temer… estás actualizando tu sistema. La energía con la que empiezas tu día no tiene que ser la misma con la que lo terminas. Tú decides cuál será tu nueva energía predeterminada.