¿Cuál es tu pared invisible? Las heridas que siguen protegiéndote
Sobre este episodio
A veces construyes paredes que nadie puede ver. María Trusa reflexiona sobre una conversación con un grupo de mujeres, cuando una de ellas le confesó que le había dado “tres oportunidades” para comprobar si era real, porque ya estaba preparada para que otra persona también la abandonara. Ese comentario abrió una pregunta poderosa: ¿cuál es tu pared invisible? Muchas de esas barreras comienzan temprano, en momentos en los que aprendiste que abrirte podía significar ser herida, rechazada, ignorada o abandonada. Con el tiempo, esas experiencias pueden convertirse en maneras de protegerte sin que siquiera te des cuenta. El problema es que una pared que te protege del dolor también puede impedirte recibir amor, conexión y nuevas experiencias. María propone una herramienta esencial para empezar a derribarlas: la curiosidad . En lugar de juzgar tu reacción, pregúntate: ¿Qué estoy intentando proteger? ¿De dónde aprendí esto? ¿Esta pared todavía me sirve hoy? A veces sanar no comienza derribando la pared de golpe. Comienza teniendo la valentía de mirar por qué la construiste.