NUEVE MESES A OSCURAS
Sobre este episodio
Morí y desperté flotando en una calidez húmeda. Lloré de alegría: la reencarnación era real y lo recordaba todo. Después toqué las paredes y entendí dónde estaba. Un adulto claustrofóbico, consciente, con nueve meses de oscuridad por delante… y una voz dulce al otro lado diciendo «ya casi». Los Sueños de Michael — sueño, lo escribo, lo narro.