ADICTOS AL PENSAMIENTO
Sobre este episodio
Las adicciones comienzan con una vivencia gratificante: consumo una sustancia o realizo una conducta y siento placer. Esta sensación tan agradable me llevará a querer repetir. En mi cerebro, los circuitos de recompensa se volverán demandantes y viviré un profundo malestar si no tengo acceso a la experiencia. Dentro de las adicciones, hay una que pasa desapercibida: la adicción al pensamiento. Este mundo incierto nos genera una profunda sensación de inseguridad; además, la realidad pocas veces se ajusta a nuestras expectativas. Por eso, nos refugiamos en el pensamiento que llega con la promesa de poder controlar la realidad.