El pecado escrito en el corazón de Judá
Sobre este episodio
La confianza en Dios surge como una respuesta regenerada del corazón, obra del Espíritu Santo que transforma al ser humano corrompido por el pecado, el hombre que confía en su propia fuerza, está alejado de Dios, la maldición recaerá sobre él ya que su vida está marcada por el pecado, mientras el que deposita su confianza en Jehová, mostrando así los frutos de una gracia regeneradora, recibe la bendición y su esperanza está en Jehová. Solo la gracia de Dios y la obra del Espíritu hacen que podamos confiar verdaderamente en Él, la confianza en el Señor no es una virtud humana independiente, sino una evidencia de la fe, cualquier intento de autosuficiencia es vano y condenado al fracaso.