La copa de ira para las naciones
Sobre este episodio
El juicio de Dios es universal, justo e ineludible. Todas las naciones están bajo su gobierno soberano, no hay rey, nación ni pueblo que escape de su mano. La copa del furor de Jehová representa la justa retribución por el pecado acumulado. Sin embargo, en medio del juicio, el pueblo de Dios encuentra consuelo al saber que el Señor no ha perdido el control del mundo; incluso su juicio forma parte del cumplimiento de su propósito redentor. Dios, en su gracia, amor y misericordia, nos a dado a Cristo para recibir el castigo que merecíamos. Como hijos de Dios, estamos llamados a reverenciar su justicia, a rendirnos ante su gracia soberana, y a confiar con gozo que su justicia ha sido plenamente satisfecha en la cruz.