Jeremías es amenazado de muerte
Sobre este episodio
El llamado al arrepentimiento es una expresión del propósito soberano de Dios, quien utiliza medios ordinarios para llevar a cabo su decreto eterno. Este llamado tiene como fin confrontar la corrupción del corazón humano y manifestar su justicia y misericordia. Aunque Dios ordena el arrepentimiento, es Él mismo quien transforma el corazón. Así, el llamado es universal, pero eficaz solo en aquellos que han sido regenerados por el Espíritu Santo. Este acto de gracia no depende del mérito humano, sino de la voluntad divina; incluso el arrepentimiento es un don de Dios y no el resultado del esfuerzo humano. Dios no llama al arrepentimiento porque necesite una respuesta humana, sino para mostrar la gloria de su justicia y de su gracia.