Obediencia de los recabitas
Sobre este episodio
La obediencia es evidencia del fruto del Espíritu en el corazón regenerado, reflejando con fidelidad la actitud que debemos tener ante la voz de Dios. La obediencia genuina no es mérito humano, sino respuesta reverente y humilde ante la obra de Dios, quien capacita a sus hijos para caminar conforme a sus mandamientos. Así, la obediencia no es la causa de la salvación, sino su consecuencia. Solo aquellos a quienes Dios ha dado un nuevo corazón pueden responder con fe y obediencia genuina.