Ezequiel 18 "El alma que pecare morirá"
Sobre este episodio
Cada uno de nosotros es responsable delante de Dios por su propia vida y no podemos excusarnos. Pero en Cristo hallamos la plenitud del amor y de la justicia, aunque el alma que pecare debe morir, Él tomó nuestra culpa, recibió el castigo que merecíamos y nos dio su justicia por gracia. Esto nos llama al arrepentimiento y a creer en Cristo como nuestro Señor y Salvador de todo corazón. Así, en lugar de vivir atados al pecado y a la condenación, podemos vivir en la libertad de la obediencia, entendiendo que nuestra vida ahora refleja la justicia de Cristo en nosotros.