Salmos 58 "Plegaria pidiendo el castigo de los malos"
Sobre este episodio
Vivimos en un mundo caído, donde el ser humano es esclavo del pecado, con un corazón endurecido que rechaza a Dios y se inclina hacia la maldad. Sin embargo, por la gracia y la misericordia del Señor hemos sido alcanzados y transformados. Dios envió a su Hijo unigénito para que todo aquel que en Él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. Jesucristo cargó con el castigo que merecíamos y nos hizo nuevas criaturas, dándonos un corazón renovado que ama a Dios y aborrece el pecado. Ahora podemos vivir para su gloria y disfrutar de la vida abundante que nos ha regalado.