Ezequiel 29 "Profecía contra Egipto"
Sobre este episodio
La arrogancia es la actitud del corazón que se exalta a sí mismo y niega la dependencia de Dios. En el caso de Egipto, el faraón personifica esta soberbia al atribuirse la posesión y creación del Nilo, fuente de vida y prosperidad para su nación. Esta pretensión de divinidad refleja el pecado original del hombre: querer ocupar el lugar de Dios. La arrogancia es peligrosa porque nos endurece el corazón, nos ciega el entendimiento y nos lleva a confiar en nuestras propias fuerzas o en nuestros recursos en lugar de rendirnos a la soberanía del Señor.