Ezequiel 30 "Profecía contra Egipto 2"
Sobre este episodio
La soberanía de Dios significa que Él es el Rey absoluto sobre toda la creación y que nada sucede fuera de su voluntad y propósito eterno. No hay poder humano, nación ni circunstancia que pueda frustrar sus decretos, pues todo está bajo su control perfecto. Su gobierno no es arbitrario, sino santo, justo y lleno de sabiduría, de modo que aun lo que parece caos o derrota para los ojos humanos está dentro del plan divino para su gloria y para el bien de su pueblo.