Ezequiel 31 "Profecía contra Egipto 3"
Sobre este episodio
La soberbia del hombre es la manifestación más clara de su corazón caído, el hombre tiene el deseo de exaltarse a sí mismo en lugar de reconocer la grandeza y señorío de Dios. El orgullo lleva al ser humano a confiar en sus fuerzas, riquezas, poder o sabiduría, olvidando que todo lo que tiene proviene del Creador. El hombre que se enaltece terminará humillado. La soberbia oscurece la mente, endurece el corazón y coloca al hombre en oposición directa con Dios, quien resiste al soberbio, pero da gracia al humilde.