Navidad "Puesta nuestra mirada en las cosas eternas"
Sobre este episodio
El nacimiento de Jesús en Belén no fue un accidente histórico, sino el cumplimiento perfecto del decreto eterno de Dios, cada detalle revela la soberanía absoluta del Señor, quien dirige la historia para cumplir Sus promesas. El Mesías, nacido en humildad y en pleno cumplimiento profético, vino como el Cordero sin mancha prometido y como el Rey eterno de la casa de David. La salvación no depende de la grandeza humana, sino de la gracia soberana de Dios. En la Navidad recordamos que el plan eterno de redención comenzó en un lugar pequeño y despreciado, exaltando la gloria de Dios y no la del hombre.