Amós 7 "Tres visiones de destrucción"
Sobre este episodio
El juicio de Dios no contradice su compasión, sino que revela la perfección de su carácter: Él es absolutamente soberano y justo, y nada escapa a su decreto santo; sin embargo, también es misericordioso y atento a la súplica de sus siervos. En su soberanía, determina cuándo disciplinar y cómo hacerlo, pero en su gracia concede advertencias, llama al arrepentimiento y, en ocasiones, responde a la intercesión retrasando el castigo. Esto no significa que cambie su naturaleza o propósito eterno, sino que dentro de su plan perfecto incluye medios como la oración y la predicación para mostrar su paciencia. Así, el juicio divino es justo y necesario frente al pecado, pero siempre va acompañado de oportunidades reales para volver a Él antes de que la sentencia se ejecute plenamente.