Jonás 4 "El enojo de Jonás"
Sobre este episodio
Dios es clemente y piadoso, tardo para la ira y grande en misericordia. Esto significa que su disposición natural no es destruir, sino mostrar compasión; no reaccionar impulsivamente con juicio, sino actuar con paciencia y bondad. Su lentitud para airarse no implica debilidad, sino dominio perfecto sobre su justicia, y su gran misericordia demuestra que su gracia es abundante y soberana. Dios no cambia según las circunstancias; su compasión no es una excepción, sino una manifestación coherente de quién es Él eternamente: un Dios santo, justo y al mismo tiempo profundamente misericordioso.