Nahum 3 "Destrucción total de Nínive "
Sobre este episodio
El pecado ha afectado todas las áreas del ser humano, su mente, voluntad, emociones y cuerpo, de modo que, por naturaleza, el hombre está inclinado al mal y es incapaz de buscar o agradar a Dios por sus propias fuerzas. El ser humano está espiritualmente muerto y separado de Dios, no hay ninguna parte de su ser que no esté corrompida por el pecado. Por ello, la salvación no puede originarse en la voluntad humana, sino únicamente en la gracia soberana de Dios, quien regenera el corazón y concede fe para responder al evangelio.