Hageo 1 "Exhortación a edificar el templo"
Sobre este episodio
Las prioridades de un hijo de Dios deben estar centradas en poner a Dios en el primer lugar de su vida, por encima de sus propios intereses, comodidades o proyectos personales. Esto implica buscar su gloria antes que el bienestar propio, obedecer su Palabra y vivir para su gloria. Cuando descuidamos a Dios y nos enfocamos solo en lo material o temporal, nuestra vida pierde dirección y propósito. En cambio, dar a Dios la preeminencia en nuestro tiempo, decisiones y corazón nos llevará a experimentar una vida que realmente honra su nombre.