Mateo 6 "Dios y las riquezas"
Sobre este episodio
Las prioridades de un hijo de Dios deben estar centradas primeramente en el reino de Dios y en su justicia, reconociendo que la vida no gira alrededor de las riquezas, las preocupaciones terrenales o los deseos personales, sino alrededor de la gloria de Dios. Las prioridades correctas reflejan una fe que descansa en la soberanía de Dios y que entiende que todo lo terrenal es temporal, mientras que el reino de Dios permanece para siempre. Como hijos de Dios estamos llamados a poner la mirada en Señor y no en las cosas efímeras de este mundo.