Mateo 8 "Jesús calma la tempestad"
Sobre este episodio
Nuestro Señor Jesucristo tiene el dominio absoluto y perfecto sobre toda la creación, porque Él es el Hijo de Dios y Rey supremo sobre el cielo y la tierra. Esta autoridad se manifiesta cuando su creación obedece su voz. Nada ocurre fuera de su voluntad y gobierno; Él reina con poder sobre la naturaleza, las fuerzas espirituales, las circunstancias humanas y la salvación de su pueblo. Por eso, el hijo de Dios está llamado a confiar plenamente en Cristo, sometiéndose a su señorío con fe, obediencia y reverencia, reconociendo que solo Él tiene poder para salvar, sostener y gobernar todas las cosas conforme a sus propósitos eternos.