Mateo 15 "Lo que contamina al hombre"
Sobre este episodio
El problema fundamental del ser humano no es externo, sino interno. Debido a la corrupción total producida por el pecado, el corazón natural está inclinado al mal y es la fuente de pensamientos, palabras y acciones pecaminosas. Las tradiciones, ceremonias o prácticas religiosas externas no pueden transformar el corazón ni reconciliar al hombre con Dios. Solo por medio de la obra regeneradora del Espíritu Santo el pecador recibe un corazón nuevo que le capacita para amar a Dios, obedecer su Palabra y vivir para su gloria.