Mateo 26 "Jesús ora en Getsemaní"
Sobre este episodio
La redención fue asegurada por la obediencia perfecta de Jesucristo al Padre. En Getsemaní, el Hijo se sometió voluntariamente a la voluntad divina, aceptando beber la copa de la ira de Dios para cumplir el nuevo pacto y salvar a su pueblo. La gracia que une al creyente con Cristo lo capacita para perseverar en la obediencia, velar en oración y confiar en la perfecta voluntad de Dios aun en medio de la prueba.