Marcos 3 "Elección de los doce apóstoles"
Sobre este episodio
La salvación comienza en la iniciativa soberana de Dios y no en la voluntad o los méritos del ser humano. Jesús llama a quien Él quiere, mostrando que Dios es quien toma la iniciativa para llamar eficazmente a pecadores hacia Cristo. El hombre, por su condición pecaminosa, no busca naturalmente a Dios ni puede salvarse por sí mismo; necesita que Dios transforme su corazón y le conceda arrepentimiento y fe. Por eso, nuestra salvación no depende de nuestras obras ni de nuestra capacidad, sino de la gracia soberana de Dios, quien escoge, llama, justifica y santifica a su pueblo para su gloria.