El vidrio que se rompe por la cola
Sobre este episodio
Una gota de vidrio puede resistir un martillazo y deshacerse al romperle el rabillo. La gota del príncipe Ruperto guarda su fuerza y su punto débil en el mismo material. Fuentes: Purdue University · Royal Society. Esta gota de vidrio puede aguantar un martillazo en la cabeza y hacerse añico si le rompes la cola. Se llama gota del Príncipe Ruperto y parece un renacuajo transparente. Una cabeza gordita y un rabillo largo y fino. Se forma cuando el vidrio fundido cae en agua fría. Ahí empieza el truco. La parte que toca el agua se enfría antes que el centro. Al terminar de enfriarse, el vidrio queda con dos tensiones distintas. Por fuera está comprimido y por dentro, sometido a fuerzas que tiran de él. Esa compresión exterior dificulta que las grietas crezcan en la cabeza. Por eso puede resistir el golpe de un martillo pequeño. También tiene un límite, claro. Pero rompe el rabillo y la historia cambia. Las grietas alcanzan el interior bajo tensión, avanzan desde allí hacia la cabeza y la pieza se fragmenta. El mismo enfriamiento que le da tanta resistencia deja preparado su punto débil. Todo ese aguante depende de un rabillo que parece un hilo.